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A partir de ahora publicaré en el Blog Ensayos Espirituales. Otra Visión De Las Religiones, todos los artículos, ensayos, libros, vídeos, etc., de temas relacionados con la espiritualidad y las religiones.
afrol News - En las provincias del este de Congo Kinshasa se encuentra el 80 % de las reservas mundiales de coltan. Allí han puesto sus ojos las grandes multinacionales, en un fenómeno que la misma Madeleine Albright denominó como “la primera guerra mundial africana”.
El Imperialismo es un concepto pasado de moda para la mayor parte de los historiadores profesionales. Se lo puede o no reconocer vigente cuando se discute “política” actual, pero son muy pocas las veces que oímos hablar “de él” en las discusiones académicas. Claro que su aceptación o rechazo, su vigencia o su reemplazo, dependen del significado que se le otorgue, y dependen, en especial de la perspectiva política (reconocida o no) del que escribe, pero en general parece ser considerada una categoría “política” o anacrónica, sin demasiada importancia para los que estudiamos historia.
Sin embargo desde nuestra perspectiva, la historia que aquí esbozamos no puede ser aprehendida en sus rasgos más importantes si no retomamos la conceptualización que hiciera Lenin a principios del Siglo XX, y que no muchos otros desarrollaran y especificaran para épocas diferentes y países del tercer mundo. Además queremos dejar en claro, en una polémica que se cierne sobre nuestras cabezas mediáticas, que el contenido que el propio Lenin dio al concepto (más bien deberíamos decir el entramado conceptual) es originaria y esencialmente distinto de los significados predominantes hoy sobre el Imperialismo, muy cercanos, quizás a las desventuras de nuestro sentido común, guiado por la simplicidad y la ideología reproductora del orden. De otra manera, recuperamos las coordenadas básicas de la conceptualización leninista para ponerla en el terreno de la lucha por la construcción (que es permanente) de nuestro sentido común, sobretodo en lo que hace a la dilucidación de lo que constituyen los rasgos más significativos del capitalismo hoy, “pues sin si estudio será imposible valorar y comprender la política actual”.
Haremos desde aquí un sintético viaje al Africa Central. Y ustedes dirán, ¿en busca del Imperialismo? No, no, no. Iremos buscando el coltan, o si se prefiere, el colombio-tántalo. Lenin, por supuesto, no sabía de la existencia de este mineral de tan grandes propiedades...mercantiles. El coltan es la conjunción de dos minerales considerados materias primas estratégicas para el desarrollo de las nuevas tecnologías.
De acuerdo a lo que parecen ser propiedades fisico-químicas “mágicas”, este mineral es fundamental para las industrias de aparatos electrónicos, centrales atómicas y espaciales, misiles balísticos, video juegos, aparatos de diagnóstico médico no invasivos, trenes sin ruedas (magnéticos), fibra óptica, etc.. Sin embargo el 60 % de su producción se destina a la elaboración de los condensadores y otras partes de los teléfonos celulares. El coltan permite que uno de los sueños occidentales se haga realidad, con él las baterías de los minicelulares de bolsillo mantienen por más tiempo su carga, ya que los microchips de nueva generación que con él se elaboran optimizan el consumo de corriente eléctrica. Después de ser usado en un principio para los filamentos de las “lamparitas”, luego fue reemplazado en esta función por el más barato y accesible tugsteno, y parecía condenado al olvido.
Sin embargo en las últimas décadas el valor volvió a preñar al coltan, volvió a darle vivacidad, a convertirlo en mercancía. Mucho más cuando se produjo el boom comercial de los teléfonos móviles que en número de 500.000 inundaron el mercado en el 2000. Desde unos años antes, sin embargo, el colombio-tantalio que era extraído en Brasil, Australia y Tailandia había empezado a escasear. La japonesa Sony, por ejemplo, tuvo que aplazar el lanzamiento de la segunda versión del juguete preferido de los niños occidentales, el Play Station, debido a este incordio. El gran aumento de la demanda ha hecho establecer un mercado ilegal paralelo en el Africa central. Nótese el resultado de esta nueva “fuerza del mercado”: 3 millones de muertos en cuatro años. Veamos.
Para muchos países africanos, a finales del siglo XX, la devaluación de los productos agrícolas, y la desertificación, provocaron una fuerte revalorización de sus recursos mineros, nueva fase del errante camino para relacionarse con el mercado internacional. En las provincias del este de
En 1997 fue derrocado el presidente congoleño Mobutu Sese Seko, de estrecha relación con los capitales imperialistas de origen francés. Kagame (sic), actual presidente de Ruanda, quién estudió en centros militares de EE.UU. e Inglaterra, y Museveni, presidente de Uganda, país considerado por Washington, un ejemplo para las naciones africanas, lideraron la conquista de la capital de
En los años transcurridos hasta hoy han disputado la guerra dos bandos no demasiado estrictos. Ruanda, Uganda y Burundi, apoyados por los EE.UU., solventados por créditos del FMI y el Banco Mundial, y ligados a varias milicias “rebeldes” con nombres exóticos (Movimiento de Liberación del Congo, Coalición Congoleña para la democracia), por un lado, y
Si todas estas naciones se disputan el control del territorio, desde otra perspectiva son las propias corporaciones las que están repartiéndose la zona. Se han creado distintas empresas mixtas con este fin, la más importante de las cuáles es
La mayor parte del coltan extraído (luego de ser acumulado hasta subir los precios) tiene como destino los EE.UU., Alemania, Bélgica y Kazajstán. La filial de Bayer, Starck, es la productora del 50% del tantalio en polvo a nivel mundial. Con el tráfico y la elaboración están vinculadas decenas de empresas, con participación en grandes corporaciones monopólicas de diversos países. Naturalmente “una entidad financiera, creada en 1996 con sede en la capital de Ruanda - Kigali - , el Banco de Comercio, Desarrollo e Industria (sic, BCDI) y que ejerce de corresponsal del CITIBANK en la zona , mueve fuertes sumas de dinero procedente de las operaciones relacionadas con coltan, oro y diamantes”.
Es de nuestro interés destacar cómo, para este negocio, se relacionan estrechamente los grandes capitales monopólicos de las grandes potencias con los poderes y capitales locales, a través de las formas típicas del capital imperialista : las asociaciones monopolistas de comercio, industria y bancos (organizadas a través del mecanismo de la participación, que ya destacara el propio Lenin) y la vinculación entre empresas privadas, estados y familiares del gobierno . No se trata de malas personas y gobernantes corruptos, estamos ante los mecanismos arquetípicos del imperialismo. Véase un ejemplo: “ Eagle Wings Resources (EWR) es una joint-venture (empresa de riego compartido) entre la americana Trinitech y la holandesa Chemi Pharmacie Holland.
El representante local de EWR en la capital de Ruanda es Alfred Rwigema, el cuñado del presidente Paul Kagame.
Las grandes empresas financian, por supuesto, a las distintas fuerzas militares, que montadas en los preexistentes conflictos interétnicos, sostienen una guerra por el control de las minas, en la que en los últimos cuatro años han muerto entre 2,5 y 3 millones de personas. Ruanda y Uganda han diseminado unos 40.000 soldados, que cuentan con los mejores equipos, en los Parques Nacionales de
En las minas aluvionales trabajan diariamente más de 20.000 mineros, bajo un sistema represivo organizado por las fuerzas militares y los poderes locales - de los dos bandos en disputa. Estas pagan a los trabajadores unos diez dólares por kilo de coltan (que en el mercado de Londres cotiza alrededor de 250-300 dólares) y exigen además a estos para “permitirles” trabajar que se pongan con una cucharada diaria del mágico mineral, especie de tributo en especie, con el que recaudan alrededor de un millón de dólares mensuales.
La fuerza de trabajo aquí utilizada está compuesta fundamentalmente por ex campesinos y ganaderos (luego de que se devaluara la producción agrícola congoleña para la exportación - algodón y otros productos), que se alejan por largos períodos de sus comunidades y familias, refugiados, prisioneros de guerra (sobretodo hutus) a los que se les promete una reducción de la condena, además de miles de niños de la región, cuyos cuerpos pequeños pueden fácilmente adentrarse en las minas a ras de tierra. El reclutamiento de esta mano de obra opera en una doble dimensión, mercantil y coercitiva, en un doble mercado de trabajo. Las zonas mineras y las zonas de operación militar terminan por confundirse. Las migraciones frecuentes desde otras regiones hambreadas (entre 5 000 y 10 000 personas por año) son, muchas veces, definitivas, si observamos el número de muertos. Las poblaciones vecinas reclutadas a trabajar y trasladadas por la fuerza, sirven de cantera de mano de obra para esta empresa capitalista; hostigadas por grupos armados han abandonado sus residencias o se han convertido en mineros. Estos trabajadores rescatan coltan de sol a sol, y duermen y se alimentan en la selva montañosa de la zona. Se reproducen en las comunidades y en la selva por sus propios medios, alimentándose elefantes y gorilas autóctonos, mientras las guerrillas comercializan cueros y marfil.
En otros términos: el capital, por lo tanto, no se encarga de la totalidad de la reproducción de esta fuerza de trabajo, que además de aportar en la producción de plusvalía (del coltan), aporta una especie de renta en trabajo metamorfoseada. Superexplotación: los mineros dan valor al coltán con su trabajo, pagan un tributo al estado local y además trabajan para conseguir los medios de supervivencia, alimento y refugio. Superbeneficio para el capital invertido que obtiene tasas de ganancia exorbitantes, realizadas con el sustento indispensable de la represión y el trabajo forzado. Como es tradicional en África, el racismo, la xenofobia y la ideología discriminatoria en general, son esenciales para el funcionamiento de este doble mercado de trabajo (asalariado y forzado - no libre). Aquí se monta específicamente en los conflictos interétnicos: son reclutados en especial los pigmeos y los hutus.
El capital imperialista que desde siempre (sobretodo desde la colonización de África a fines del siglo XIX) contó con el poder local, sostenido “consuetudinariamente”, para la provisión y reproducción de mano de obra barata, encuentra a través de los mecanismos descriptos, una forma de su “actualización” (neocolonización dicen algunos). El trabajo forzado fue abolido por ley luego de la independencia, en la mayoría de los países africanos, pero como está sostenido en las particulares relaciones de poder consuetudinario de obediencia al jefe local, continua existiendo. Salongo lo llaman en el Congo actual. Los funcionarios de los estados locales asumieron históricamente, por supuesto, funciones de policía. Cuando los campesinos o los niños no acuden a las minas por el simple atractivo de los dólares, allí está la compulsión estatal-policial como forma alternativa de reclutamiento. Mercado y fuerza no son aquí contradictorios.
La patronal de las grandes empresas, los gobiernos de la región y los organismos internacionales “explotando la contradicción de la superexplotación” pretenden jugar el rol de mediadores entre los semiesclavizados trabajadores y las bandas militares xenófobas.
Guerra múltiple (económica, civil, interétnica, regional pero también solapadamente interimperialista o intraimperio como dirían algunos) y saqueo sistemático, nos hablan de un proceso de expoliación y proletarización (muchos no han conservado ni siquiera la vida), de acumulación primitiva de capital, continuamente renovada, que asume formas específicas en los países del tercer mundo: trabajo forzado, reclutamiento, endeudamiento, doble mercado de trabajo, propiedad de la tierra de hecho garantizada por las fuerzas armadas. Las multinacionales no han necesitado aquí muchos planes de modernización, se benefician de la fuerza de trabajo casi gratuita, un ejército industrial de reserva que vive en una pauperización absoluta en muchos casos. Esto, como es evidente, limita las posibilidades de desarrollo de un mercado interno y de una burguesía industrial local. Sólo quedan para ésta el control del comercio ilegal de armas y materias primas. La llamada transferencia de valor de la periferia hacia el centro significa que de la totalidad de la plusvalía producida en estos países, a costa de millones de muertos, las grandes multinacionales, acaparan la mayor parte, justificadamente de acuerdo a la concentración de sus capitales.
“Las crecientes necesidades de la industria tecnológica del mundo han creado graves conflictos en los países menos desarrollados” nos dice el rotativo canadiense The Industry Standart, en un comentario que es aplicable a cualquier época por lo menos desde el siglo XIX. Los países capitalistas periféricos reciben en el reparto mundial funciones específicas en beneficio de los grandes capitales monopólicos . La tasa de ganancia media se regula a nivel del Mercado Mundial, y para cada época, depende en especial de las ramas industriales de punta, que funcionan como motor de la acumulación del resto. Hoy el coltán es fundamental para que muchas de estas industrias “de punta” rindan sus frutos. En este sentido la explotación de las minas africanas, que el mismo Pentágono considera estratégicas, son fundamentales para la reproducción del capital imperialista globalmente considerado. Esta forma monopólica del capital, que en una lectura atenta del libro de Lenin, constituye el rasgo más importante en la definición del Imperialismo, organiza en
Sobre la tumba de los 2000 niños y campesinos africanos que mueren por día en el Congo, podemos, distraídos, seguir usando nuestros celulares.

Juan José Millas – "El País" 29/04/05”
No le quepa la menor duda, amigo: los que hoy se oponen a que usted disfrute de los mismos derechos civiles que yo, sean cuáles sean sus preferencias gastronómicas o su orientación sexual, son los mismos que ayer se oponían al divorcio. Y aunque se les intentó explicar entonces que ellos podrían continuar casados, pues no sería obligatorio, armaron la de Dios es Cristo. Todavía los recordamos a las puertas de los grandes almacenes reuniendo firmas en contra del derecho a decidir por uno mismo con quién compartir la vida. Algunos de ellos, como Álvarez Cascos, cuyas homilías en contra del divorcio han pasado a la historia del humorismo universal, se casaron y se descasaron luego de forma compulsiva.
No le quepa la menor duda, éstos de ahora son los mismos que en su día estuvieron en contra del giro copernicano y del sufragio universal. Son los mismos que, si en vez de encontrarse aquí, se encontraran allí, serían partidarios de lapidar a las mujeres adúlteras e infligir cien latigazos falsos al adúltero. Vayan a las hemerotecas, repasen la historia y comprobarán que son los mismos que estuvieron en contra de
Ahí tienen a Jeb Bush (por no citar de nuevo a Cascos), partidario de la silla eléctrica y de la cámara de gas, aunque admirador del Papa, frente a quien se arrodilló piadosamente el otro día. ¿Le riñó Benedicto XVI por matar? ¿Le incitó a la desobediencia civil frente a esas leyes que usurpan la potestad de Dios? ¿Le hizo alguna insinuación relacionada con la checa de Guantánamo?. No, no, qué va, todo eso no altera las leyes naturales y por lo tanto no molesta a Dios. Lo que molesta a Dios y a Ana Botella (no sabe uno a quién tener más miedo) es que usted intente ser feliz sin su autorización. No nos equivoquemos, éstos que ahora vociferan son los que antes ladraban, así que algo hemos avanzado.
Sí
Durante nada menos que 1059 años los sacerdotes se casaban en toda la comunidad cristiana. De pronto los jerarcas occidentales buscan como evitar que las riquezas de
De todos los grupos cristianos, los únicos clérigos que no se casan son los católicos del rito latino (occidental), ya que a los del oriental si que les está permitido hacerlo (porque si no fuera así se habrían separado del Papa, junto con los cismáticos ortodoxos, con quienes conviven).
Cuando el Concilio Vaticano II permite que los sacerdotes se secularicen se produce una desbandada tan intensa que a mediados de los setenta casi la mitad del clero español se había secularizado, proceso que ha continuado hasta la actualidad (y más del 90% de los casos fue porque quieren formar una familia). De forma simultanea, y por la misma razón, los seminarios se van quedando vacíos. Todo ello porque los que mandan en
Por tanto, si
Qué Benedicto XVI les levante a sus sacerdotes la obligación de ser célibes, y ya verá como vuelve a tenerlos en abundancia.
30 personas diferentes que han influenciado mi vida son pintados uno encima de otro sobre mi pecho. O bien pinto un dibujo de la persona o un objeto que símbolicamente la representa.
Aquí tenemos una reunión de la secta G12 cuyo original titula: «Las Mentiras de Secta G12».
Una vez visto notamos como no se diferencia en nada con la predicación y métodos que emplea cualquier otra secta o religión institucional (que todas comenzaron como una secta igual a las de ahora, pero que por su extensión y poder han llegado a llamarse “religión”). Todas, sectas y religiones, buscan: extenderse por medio de la violencia del proselitismo, quedarse con el dinero de sus fieles, otorgar poder a sus jefes, esclavizar a los suyos haciéndoles creer que sólo en ellas está la salvación…
Por tanto, mientras nuestra mente no se libere de esa esclavitud nos será imposible acceder a la verdadera espiritualidad, a entrar en contacto directo, de tú a tú, con el verdadero Dios.
1. No lance ataques personales.
2. No intente confundir al lector empleando el argumento ad hominem (afirmar que el razonamiento de alguien es erróneo sólo por algo acerca de la persona, no por problemas en el argumento en sí).
3. Huya de las generalidades. Delimite con la mayor precisión posible lo que considere equivocado y las ideas que usted quiere aportar.
4. Plantee los argumentos y las conclusiones de manera racional y escalonada.
5. Cuide las reglas gramaticales y ortográficas.
6. Los ejemplos, las metáforas y comparaciones, sirven para aclarar algo demostrado, no para sustituir la demostración.
7. Mantenga siempre un tono respetuoso.
8. Revise el texto que ha escrito el número de veces necesario hasta que se sienta satisfecho con él porque dice con claridad y exactitud lo que usted quiere trasmitir.
Mario Vargas Llosa.
En 1983 asistí en Cartagena, Colombia, a un congreso sobre medios de comunicación residido por dos intelectuales prestigiosos (Germán Arciniegas y Jacques Soustelle), en el que, además de periodistas venidos de medio mundo, había unos jóvenes incansables, dotados de esas miradas fijas y ardientes que adornan a los poseedores de la verdad. En un momento dado, hizo su aparición en el certamen, con gran revuelo de aquellos jóvenes, el reverendo Moon, jefe de la Iglesia de la Unificación, que, a través de un organismo de fachada, patrocinaba aquel congreso. Poco después, advertí que la mafia progresista añadía, a mi prontuario de iniquidades, la de haberme vendido a una siniestra secta, la de los moonies.
Como, desde que perdí la que tenía, ando buscando una fe que la reemplace, ilusionado me precipité a averiguar si la de aquel risueño y rollizo coreano que maltrataba el inglés estaba en condiciones de resolverme el problema. Y así leí el magnífico libro sobre la Iglesia de la Unificación de la profesora de la London School of Economics, Eileen Barker (a quien conocí en aquella reunión de Cartagena) que es probablemente quien ha estudiado de manera más seria y responsable el fenómeno de la proliferación de las `sectas' religiosas en este fin del milenio. Por ella supe, entre otras muchas cosas, que el reverendo Moon no sólo se considera comisionado por el Creador con la menuda responsabilidad de unir Judaísmo, Cristianismo y Budismo en una sola iglesia, sino, además, piensa ser él mismo una hipóstasis de Buda y Jesucristo. Esto, naturalmente, me descalifica del todo para integrar sus filas: si, pese a las excelentes credenciales que dos mil años de historia le conceden, me confieso totalmente incapaz de creer en la divinidad del Nazareno, difícil que la acepte en un evangelista norcoreano que ni siquiera pudo con el Internal Revenue Service de los Estados Unidos (que lo mandó un año a la cárcel por burlar impuestos). Ahora bien, si los moonies (y los 1.600 grupos y grupúsculos religiosos detectados por Inform, que dirige la profesora Barker) me dejan escéptico, también me ocurre lo mismo con quienes de un tiempo a parte se dedican a acosarlos y a pedir que los gobiernos los prohíban, con el argumento de que corrompen a la juventud, desestabilizan a las familias, esquilman a los contribuyentes y se infiltran en las instituciones del Estado. Lo que ocurre en estos días en Alemania con la Iglesia de la Cienciología da a este tema una turbadora actualidad. Como es sabido, las autoridades de algunos estados de la República Federal -Baviera, sobre todo- pretenden excluir de los puestos administrativos a miembros de aquella organización, y han llevado a cabo campañas de boicot a películas de John Travolta y Tom Cruise por ser `cienciólogos' y prohibido un concierto de Chick Corea en Baden-Wurtenerg por la misma razón.Aunque es una absurda exageración comparar estas medidas de acoso con la persecución que sufrieron los judíos durante el nazismo, como se dijo en el manifiesto de las 34 personalidades de Hollywood que protestaron por estas iniciativas contra la Cienciología en un aviso pagado en The New York Times, lo cierto es que aquellas operaciones constituyen una flagrante violación de los principios de tolerancia y pluralismo de la cultura democrática y en un peligroso precedente. Al señor Tom Cruise y a su bella esposa Nicole Kidman se les puede acusar de tener la sensibilidad estragada y un horrendo paladar literario si prefieren, a la lectura de los Evangelios, la de los engendros científico-teológicos de L. Ron Hubbard, que fundó hace cuatro décadas la Iglesia de la Cienciología, de acuerdo. Pero ¿por qué sería éste un asunto en el que tuvieran que meter su nariz las autoridades de un país cuya Constitución garantiza a los ciudadanos el derecho de creer en lo que les parezca o de no creer en nada?
El único argumento serio para prohibir o discriminar a las `sectas' no está al alcance de los regímenes democráticos; sí lo está, en cambio, en aquellas sociedades donde el poder religioso y político son uno solo y, como en Arabia Saudita o Sudán, el Estado determina cuál es la verdadera religión y se arroga por eso el derecho de prohibir las falsas y de castigar al hereje, al heterodoxo y al sacrílego, enemigos de la fe. En una sociedad abierta, eso no es posible: el Estado debe respetar las creencias particulares, por disparatadas que parezcan, sin identificarse con ninguna Iglesia, pues si lo hace inevitablemente terminará por atropellar las creencias (o la falta de) de un gran número de ciudadanos. Lo estamos viendo en estos días en Chile, una de las sociedades más modernas de América Latina que, sin embargo, en algún aspecto sigue siendo poco menos que troglodita, pues todavía no ha aprobado una ley de divorcio debido a la oposición de la influyente Iglesia Católica.
Las razones que se esgrimen contra las `sectas' son a menudo certeras. Es verdad que sus prosélitos suelen ser fanáticos y sus métodos catequizadores atosigantes (un testigo de Jehová me asedió a mí un largo año en París para que me diera el zambullón lustral, exasperándome hasta la pesadilla) y que muchas de ellas exprimen literalmente los bolsillos de sus fieles. Ahora bien: ¿no se puede decir lo mismo, con puntos y comas, de muchas `sectas' respetabilísimas de las religiones tradicionales? Los judíos ultraortodoxos de Mea Sharin, en Jerusalén que salen a apedrear los sábados a los automóviles que pasan por el barrio ¿son acaso un modelo de flexibilidad? ¿Es por ventura el Opus Dei menos estricto en la entrega que exige de sus miembros numerarios de lo que lo son, con los suyos, las formaciones evangélicas más intransigentes? Son unos ejemplos tomados al azar, entre muchísimos otros, que prueban hasta la saciedad que toda religión, la convalidada por la pátina de los siglos y milenios, la rica literatura y la sangre de los mártires, o la flamantísima, amasada en Brooklyn, Salt Lake City o Tokio y promocionada por el Internet, es potencialmente intolerante, de vocación monopólica, y que las justificaciones para limitar o impedir el funcionamiento de algunas de ellas son también válidas para todas las otras. O sea que, una de dos: o se las prohíbe a todas sin excepción, como intentaron algunos ingenuos -la Revolución Francesa, Lenin, Mao, Fidel Castro- o a todas se las autoriza, con la única exigencia de que actúen dentro de la Ley.
Ni qué decir tiene que yo soy un partidario resuelto de esta segunda opción. Y no sólo porque es un derecho humano básico el de poder practicar la fe elegida sin ser por ello discriminado ni perseguido. También porque para la inmensa mayoría de los seres humanos la religión es el único camino que conduce a la vida espiritual y a una conciencia ética, sin las cuales no hay convivencia humana, ni respeto a la legalidad, ni aquellos consensos elementales que sostienen la vida civilizada. Ha sido un gravísimo error, repetido varias veces a lo largo de la historia, creer que el conocimiento, la ciencia, la cultura, irían liberando progresivamente al hombre de las `supersticiones' de la religión, hasta que, con el progreso, ésta resultara inservible. La secularización no ha reemplazado a los dioses con ideas, saberes y convicciones que hicieran sus veces. Ha dejado un vacío espiritual que los seres humanos llenan como pueden, a veces con grotescos sucedáneos, con múltiples formas de neurosis, o escuchando el llamado de esas `sectas' que, precisamente por su carácter absorbente y exclusivista, de planificación minuciosa de todos los instantes de la vida física y espiritual, proporcionan un equilibrio y un orden a quienes se sienten confusos, solitarios y aturdidos en el mundo de hoy. En ese sentido son útiles y deberían ser no sólo respetadas, sino fomentadas. Pero, desde luego, no subsidiadas ni mantenidas con el dinero de los contribuyentes. El Estado democrático, que es y sólo puede ser laico, es decir neutral en materia religiosa, abandona esa neutralidad si, con el argumento de que una mayoría o una parte considerable de los ciudadanos profesa determinada religión, exonera a su iglesia de pagar impuestos y le concede otros privilegios de los que excluye a las creencias minoritarias. Esta política es peligrosa, porque discrimina en el ámbito subjetivo de las creencias, y estimula la corrupción institucional.
A lo más que debería llegarse en este dominio, es a lo que hizo Brasil, cuando se construía Brasilia, la nueva capital: regalar un terreno, en una avenida ad-hoc, a todas las iglesias del mundo que quisieran edificar allí un templo. Hay varias decenas, si la memoria no me engaña: grandes y ostentosos edificios, de arquitectura plural e idiosincrática, entre los cuales truena, soberbia, erizada de cúpulas y símbolos indescifrables, la catedral Rosacruz (Tomado de Piedra de Toque).
Su tesis es que o bien se les da libertad a todos los grupos de las religiones de masas que a lo largo de la historia han actuado —y actúan— como las sectas que se demonizan, o las perseguimos a todas. Le veo un fallo a su razonamiento, y es cuando dice: «O sea que, una de dos: o se las prohíbe a todas sin excepción, [...] o a todas se las autoriza, con la única exigencia de que actúen dentro de
Está de acuerdo en que se permitan las sectas siempre que no violen la ley. Pero es que las sectas destructivas —incluidos los grupos que con las mismas prácticas operan bajo la bandera de las religiones oficiales— siempre violan la ley, cuanto menos porque violan la libertad de las personas con técnicas coercitivas de control mental, afectivo, psíquico, económico y de la información que reciben los suyos.
Pero se le puede disculpar ya que es muy difícil que lo entienda alguien que no ha estado nunca bajo la esclavitud de una secta.
Alien
Es una frase muy oída que el fin no justifica los medios, que para conseguir algo bueno no se puede realizar un acto malo. Pero, ¿por qué es así?
La razón es que lo malo nunca se debe ejecutar, siendo indiferente el para qué se haga. Cuando no es lícita una obra no se puede justificar su realización apoyándose en lo bueno que traerá consigo después. Para la ética es indiferente que se mate para el enriquecimiento del asesino o para que mil familias no se queden en paro. Como esta prohibido matar, no lo podemos hacer nunca, por lo que es implanteable el fin bueno que lo pretende justificar.
Hoy es miércoles 5 de agosto de 2106. Tú no me conoces, puesto que llevas hibernado cien años (desde el 2006). La semana próxima te van a resucitar y debo explicarte, de la forma más resumida posible, las diferencias de este mundo con el que tú conociste. Paso a exponer los aspectos que considero más importantes.
La Dinamo Gravitacional. Hasta el año 2052 se consideraba a la fuerza de la gravedad como un elemento constitutivo e inseparable de la materia. En esa fecha se inventa la dinamo gravitacional, que obtiene esa energía de forma independiente a la masa de los cuerpos. La manipulación de esta fuerza es muy usada para controlar fenómenos atmosféricos, como disolver tormentas y huracanes, por ejemplo; pero se emplea sobre todo para la navegación. Permite a una nave usar el polo repulsivo para separarse del suelo a la altura que se desee y para crear una coraza que impide a cualquier otro cuerpo chocar contra ella; y su polo positivo logra dirigirla a cualquier objeto del espacio (atraída hacia él). Con esta fuerza se logra también acelerar a velocidades muy superiores a las de la luz, lo que lleva a entrar en el transespacio, y reaparecer después en el lugar deseado de nuestro sistema material, al disminuir la velocidad a un tramo inferior al de la luz.
Extracción de energía atómica de cualquier elemento. En el 2006 se conseguía la energía de fisión a partir de una determinada masa crítica de elementos de núcleo inestable. En la actualidad, con masa de pocos gramos, cualquier elemento puede ser totalmente transformado en energía. Por eso ahora las “centrales nucleares” tienen todos los tamaños, pudiendo llegar a ser incluso portátiles (para algunos robots y vehículos terrestres). Huelga decir que ya no se usa la combustión de materias contaminantes (carbón, petróleo, etc.) como medio para proveerse de energía.
El agua potable. Dentro de pocos años será difícil encontrar un desierto en la tierra. El bajo precio y facilidad de empleo de la energía atómica ha sembrado de plantas desalinizadoras las costas de los mares, que no sólo cubren las necesidades humanas y animales sino que están repoblando de bosques las zonas desérticas. Gracias a la dinamo gravitacional ahora el agua no sólo va río abajo sino también del lugar de desalinización hacia las zonas altas interiores, lo que garantiza el suministro de agua potable a cualquier parte de la tierra.
El Plasma Digital. El medio informático de almacenamiento es por ionización de las grandes moléculas de una sustancia llamada plasma digital, lo que consigue guardar gran información en un pequeño espacio (por ejemplo, todos los textos publicados en el mundo caben en un disco de un centímetro de diámetro). Esto ha permitido, entre otras cosas, que ahora sólo haya un libro por persona. Es indistinguible de los de hace cien años, pero las páginas no son de papel sino pantallas. Por el lomo se introduce un cartucho que contiene la pequeña batería y el complejo informático que ilumina las páginas, haciéndolas así parecer en todo a un libro de papel. El lector elige el título que desea ver (entre los cientos de miles que hay en cada cartucho), y las hojas se iluminan con su contenido, cuando lo acaba de leer repite el proceso con otro texto, se borran las palabras del anterior y se sustituyen por las del nuevo.
La Robótica. La energía barata y sin límites unida al ingente almacenamiento de información en un espacio pequeño nos ha llevado a la robotización masiva. Hay robots de formas variadas, de todos los tamaños y para cualquier función imaginable. Pongo algunos ejemplos. De pocos centímetros, especializados en cazar cucarachas, orugas y otros insectos. Algo mayores para exterminar roedores y serpientes. Más grandes para guardar viviendas y locales. Los que realizan las tareas domésticas son muy diversos, desde los integrados en la estructura de la casa, cuya misión es de control y mantenimiento; hasta los humanoides, más o menos iguales al hombre (los más perfectos y caros son indistinguibles de las personas); pasando por los que ejecutan labores dentro del hogar, cuya forma y tamaño varía según planchen ropa, limpien suelos o cocinen, por citar alguna de sus funciones. Todas las fábricas importantes están mantenidas por autómatas cibernéticos.
Los Virus Saludables. La ingeniería genética tiene su máximo exponente en los saluvirus o virus saludables. Son virus creados por el hombre que infectan selectivamente las células que se desea, bien para destruirlas (caso de tumores malignos, por ejemplo), o para introducir en ellas un determinado código genético (para combatir el envejecimiento celular reponiendo las mitocondrias gastadas, para activar la producción de insulina en el páncreas de los diabéticos, etc.) . Otro uso importante es hacer inmunologicamente compatibles los tejidos a trasplantar. Los saluvirus modifican las células inmunitarias del receptor (en el caso de que no se pueda hacer una réplica de sus órganos, por no haber conservado sus células madre en el nacimiento) para que no rechace los tejidos del donante (que generalmente es un animal). También son los mejores antibacterianos y plaguicidas que se conocen.
Reguladores Emocionales. Reciben el nombre de reguladores emocionales (RE) los principios farmacológicos que inhiben o estimulan las emociones. Son muy eficaces, potentes e inocuos. Actúan selectivamente sobre los circuitos neuronales de cada emoción. Gracias a ellos se han erradicado los males derivados de la ira, del odio, de la envidia, etc (ahora, por ejemplo, nadie sufre por la ruptura de un relación de pareja, le basta tomar los RE específicos para pasar la crisis sin pena ni gloria). Las técnicas de reeducación de la conducta junto a los reguladores emocionales han transformado las cárceles de vuestra época en las clínicas que son en la actualidad.
Eclipseplasma. Ya se ha solucionado el problema del calentamiento de la tierra que tanto preocupaba hace cien años. Una nave despide por toda la estratosfera un producto muy difusible, totalmente opaco a la luz solar (Eclipseplasma) y de vida media muy corta (unas 12 horas), que por su efecto de eclipse hace disminuir, sólo durante un día, un 3% de los rayos solares que llegan a la tierra. La repetición periódica de ese proceso ha logrado neutralizar el calentamiento terrestre.
La Colonización De Las Estrellas. Lo visto en los puntos anteriores, en especial el dominio de la fuerza gravitacional y de la energía nuclear, nos ha permitido la colonización de otras estrellas. En el año 2084 finaliza el “Periodo Exploratorio de la Galaxia”, un sondeo estelar realizado por naves robots, que nos informan de haber encontrado dieciséis planetas que pueden ser habitados por el hombre. El 2 de febrero de 2089 parten de la tierra las primeras expediciones humanas hacia los tres más cercanos. Su éxito fue completo. En los últimos tres lustros se ha intensificado su colonización, siendo ahora siete el número de los planetas pisados por el hombre. A este ritmo de emigración se calcula que en el 2200 cada uno de ellos (los dieciséis) tendrán la misma población que la tierra.
Doy por finalizado este escrito, no sin antes aprovechar el momento para ponerme a tu disposición en lo que desees. Siento una gran admiración por ti, alguien que despierta tras cien años de sueño, y me agradaría mucho conocer de primera mano tus experiencias personales. Recibe un cordial saludo.
Hace más de 50 años se nos inculcaba en la catequesis que el Catolicismo era la única religión verdadera. Y se remachaba esa idea explicando que a los justos que practican otras religiones, tras su muerte, para que puedan salvarse, Cristo los hace católicos al concederles el bautismo de deseo, el que Dios otorga a los buenos que sin culpa desconocen el Evangelio. ¿Y qué contaban aquellos instructores de la fe del resto de cristianos que a pesar de conocer a la iglesia de Roma no se hacían católicos? ¡Pues nos avisaban de que esos tenían muy cruda la posibilidad de salvarse!
Como botón de muestra del pensamiento en aquellos años cito un texto de san Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei:
«”Minutos de silencio". —Quédese esto para ateos, masones y protestantes que tienen el corazón seco. / Los católicos, hijos de Dios, hablamos con el Padre nuestro que está en los cielos.» (Camino, punto 115, Editorial Rialp. Año 1955.)
Según esas palabras los únicos hijos de Dios del grupo son los católicos; y el resto poco puede hacer, porque además tienen el corazón seco. Considerando que ese libro pasó las rígidas censuras eclesiásticas de la época, hay que concluir que esa misma forma de pensar era la del catolicismo imperante.
Hay que reconocer que el santo fundador del Opus Dei modifico años después ese punto dejándole en su versión actual, acorde con el nuevo catolicismo vigente, en la que ya no figuran explícitamente ateos, masones ni protestantes: «"Minutos de silencio". —Dejadlos para los que tienen el corazón seco.». Mas si que se incluyen implícitamente pues tan sólo siguen siendo hijos de Dios los católicos: «Los católicos, hijos de Dios, hablamos con el Padre nuestro que está en los cielos.», por lo que sigue diciendo lo mismo que antes.
Y
Pero es que el resto de las iglesias cristianas sienten lo mismo que
¿Y qué ocurre con las otras religiones? Pues más de lo mismo: cada una de ellas se cree la única verdadera.
Si analizamos esa forma de ser de todas las religiones e iglesias cristianas podemos sacar tres conclusiones principales:
1 — Se consideran a si mismas como la única religión verdadera, por lo que todas las demás están equivocadas.
2 — Los miembros pertenecientes a cada grupo se vivencian como los elegidos de Dios, como sus fieles. Y ven al resto de la humanidad como seres inferiores, como candidatos a la condenación, como infieles a los que hay que convertir a su “religión verdadera”.
3 — Cada grupo religioso produce una división de la humanidad entre ellos, los elegidos, los sujetos de derecho ante Dios; y el resto, los equivocados, los parias, los que mientras sigan siendo infieles carecen de dignidad ante el Altísimo y por tanto de derechos; lo que justifica que puedan hacer con ellos lo que les dé la gana (como insultarlos, difamarlos, torturarlos o matarlos en nombre de Dios).
La materialización de los puntos anteriores se halla en la multitud de barbaridades que han cometido todas las religiones a lo largo de la historia (matanzas individuales y masivas, inquisiciones, guerras santas, etc.).
Volvamos a la pregunta que origina este escrito: ¿Existe la Única Religión Verdadera?
Si cada una de ellas se considera la perfecta, por lo pronto acertamos a descubrir que estarán equivocadas todas menos una (ya que todas no pueden ser a la vez la única religión plena). Y como cada religión aporta datos semejantes de revelación divina, de medios ascéticos, de santidad en muchos de sus fieles, de milagros, etc. eso nos crea una indeterminación para conocer cual de ellas puede ser la plena., y en ese estado de incertidumbre invencible lo único que podemos afirmar de cualquier religión que escojamos es que no sabemos si es la perfecta o no.
Primera conclusión: Lo más que un fiel puede afirmar de su culto es que le ayuda a acercarse a Dios, nunca que es la única religión verdadera, ni que las demás están equivocadas.
Por otra parte, el efecto inmediato de una religión completa ha de ser unir a todas las personas, nunca crear división entre ellas. Pobre religión es la que en vez de suscitar el amor universal propicie el odio de unos hombres contra otros. Hemos visto como cada una de las religiones oficiales exalta a los suyos a costa de deshumanizar y cosificar al resto, lo que produce división, rechazo, violencia, odio, etc., entre sus fieles y los ajenos. Y que nadie se engañe, eso no se debe a los pecados individuales de los hombres, sino a la soberbia colectiva que cada grupo genera al considerarse el único elegido por Dios.
Segunda conclusión: Como toda religión oficial (católica, protestante, islámica, judaísmo, etc.) produce división entre los suyos y el resto de la humanidad, eso implica que ninguna de ellas es la religión plena, la vía única y completa que viene del Cielo y lleva a él, la inspirada al cien por cien por Dios y depositaria de toda la verdad revelada.
¿Puede alguna religión, como hace la católica, afirmar que es la depositaria de toda la revelación divina, que se haya asistida por el Espíritu Santo para no equivocarse y que puede privar del Cielo a quienes excomulgue?
No hace falta ser muy listo para saber que a un niño no se le puede dejar jugar con un arma de fuego, ya que con ella puede causar desmanes impredecibles.
Dios es la máxima inteligencia posible, por lo que es inaudito que le entregue a algunos hombres, unos pobres pecadores, el arma formidable que es el poder cerrar y abrir el Cielo a quienes ellos quieran, toda la verdad revelada, y la maza de la infalibilidad; ya que las usarían para sus fines egoístas, creando con ello grandes desastres a la humanidad (como de hecho ha ocurrido con
Tercera conclusión: Dios no puede ser infinitamente inteligente y sabio, y a la vez conceder a un grupúsculo de hombres el arma de poder cerrar y abrir la entrada al Cielo, de poseer toda la verdad revelada y de que sus decretos sean infalibles. Como Dios es infinitamente inteligente y sabio, por ello no puede existir ninguna religión que sea poseedora de la infalibilidad, de toda la verdad revelada y de la capacidad de privar o conceder el Cielo al prójimo. Por lo que la religión Católica miente cuando dice ostentar esos atributos divinos.
Todo culto incluye dos partes. Por un lado está su faceta carismática, la que viene de Dios (libros sagrados, medios ascéticos, sacramentos, etc.), y por otro la institucional, la creada por los hombres para difundir y vivir ese carisma (conjunto de estructuras temporales, de leyes y normas, su articulación jerárquica, etc.). Como todos sus gobernantes no encarnan el carisma original, con el paso del tiempo la parte humana de la religión se va alejando de la divina, a la que acaba utilizando como medio coactivo para mantener los egoísmos de sus dirigentes (por ejemplo usando la aterradora arma —a la vez que falsa— de que «quien nos deja se condena»).
Normalmente un culto no aparta a la gente de Dios por su aspecto carismático, sino por los escándalos y la coraza en la que la mete lo institucional, que lleva a ahogar en las personas el don divino que ese grupo proclama. Esta división nos lleva a que abandonar una religión no tiene porqué suponer el hacerlo también con su faceta carismática, sino sólo con la institucional.
Recapitulemos. Ninguna religión es la única verdadera en su aspecto carismático, y nunca en su parte institucional; por lo que tenemos el derecho y el deber de permanecer en una de ellas mientras nos sirva de vehículo para acercarnos a Dios a través del amor y de la entrega real al prójimo; y cuando no cumpla con ese fin, pues entonces también tenemos el derecho y el deber de dejarla.
Y Jesús, ¿dice algo al respecto?
Por supuesto que lo hace. De forma implícita nos indica cual es la religión que hemos de aceptar: aquella que nos lleve a que Él nos pueda decir: «Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver». (Mt. 25, 31-36.).
Como podemos comprobar el Maestro no nos juzga por seguir o no determinado credo, por pertenecer o no a determinada religión; sino que, por el contrario, no cita a ninguna de ellas como mejor que otra, dando con ello por buena a cualquiera que nos lleve a
Por otros caminos hemos llegado a un conocimiento que es de sentido común: el que nos dicta que el medio está ordenado al fin, por lo que nunca el vehículo en que viajamos se puede convertir en el destino. Hemos de adorar a Dios, pero nunca sustituyéndole por la religión que nos lo acerca. Antaño los carruajes de caballos eran un buen medio para viajar, pero ante los coches actuales hemos de abandonarlos, es más, aferrarse cerrilmente a ellos sería un desatino. Lo mismo ocurre con cada una de las religiones existentes, que son simples medios para viajar a lo Divino. Si aquel culto en el que estamos deja de cumplir con su función, pues entonces le debemos abandonar sin contemplaciones.
Termino con unas palabras para quienes renuncian a la religión en la que están porque en conciencia han descubierto que no les acerca a Dios. Por todo lo dicho, tienen el derecho y el deber de actuar así. Es más, mi opinión es que si obraran de otra manera se ofenderían a si mismos y a Dios por permitir que ese culto les aparte de Él.